El TPU (poliuretano termoplástico) es el material de impresión 3D flexible por excelencia: elástico como la goma, duradero, resistente a la abrasión y perfectamente imprimible en cualquier impresora FDM con extrusor directo.
Qué hace especial al TPU
El TPU combina las propiedades de un elastómero (goma) con la procesabilidad de un termoplástico. Puede elongarse hasta un 300–600 % antes de romperse, recupera su forma original y resiste la abrasión de forma excepcional. Estas propiedades lo hacen único para aplicaciones que ningún otro filamento puede cubrir.
A diferencia de materiales como PLA o PETG, el TPU no se rompe bajo impacto: se deforma, absorbe la energía y vuelve a su forma. Es por eso que se usa en protectores, amortiguadores y elementos de absorción de choque.
Aplicaciones ideales del TPU
- Juntas y sellos: la flexibilidad permite crear juntas que sellen correctamente sin necesidad de adhesivos.
- Fundas protectoras: para dispositivos electrónicos, herramientas o piezas mecánicas que necesitan protección ante golpes.
- Ruedas y rodillos: la abrasión y la adherencia del TPU lo hacen perfecto para ruedas de robots y plataformas móviles.
- Amortiguadores y pads: soportes antivibración, pies de máquina, almohadillas de absorción.
- Tapones y cierres: piezas que deban encajar con presión sin dañar la superficie de contacto.
- Calzado técnico y ortopedia: suelas, plantillas y soportes con geometría personalizada.
Consideraciones de impresión
El TPU requiere parámetros específicos que difieren bastante del PLA o el PETG:
- Velocidad reducida: 15–30 mm/s máximo. A velocidades altas el material se atasca en el hotend.
- Retracción mínima o nula: el TPU es propenso a atascos si la retracción es excesiva. Con extrusor de bowden largo puede ser impracticable.
- Temperatura de 210–230 °C: rango similar al PLA, pero el flujo requiere mayor control.
- Cama a 30–60 °C: buena adherencia sobre vidrio o PEI.
La dureza del TPU varía entre 85A y 98A (Shore A). Durezas bajas son muy blandas y difíciles de imprimir; 95A es el punto de equilibrio habitual entre flexibilidad y manejabilidad.
Cuándo el TPU no es la solución
Si la pieza necesita rigidez estructural, el TPU no es adecuado. Para piezas que deban mantener su forma bajo carga estática o que funcionen como elementos de posicionamiento, elige un termoplástico rígido. El TPU es para casos donde la deformación es parte del diseño, no un problema.
¿Tienes un proyecto que requiere piezas flexibles? Pide presupuesto y te asesoramos sobre la dureza y el diseño más adecuados.