El precio de una impresión 3D lo determinan principalmente el volumen de la pieza, el material elegido y el tiempo de máquina, aunque el porcentaje de relleno, los soportes, el postprocesado y la cantidad de unidades también tienen un impacto relevante en el coste final.
El volumen: el factor más determinante
El volumen de material consumido es la base del cálculo en cualquier tecnología de impresión 3D. A mayor volumen, más material y más tiempo de impresión, por lo que el precio sube de forma aproximadamente proporcional. Dos piezas con la misma silueta pero diferente grosor de pared pueden costar el doble una de la otra.
Por eso, un buen diseño orientado a la fabricación puede reducir el coste significativamente sin comprometer la funcionalidad: paredes más delgadas, vaciados interiores o geometrías optimizadas son estrategias habituales.
El material: precio y dificultad de impresión
Los materiales para impresión 3D tienen precios por kilo muy diferentes:
- PLA: el más económico, ideal para prototipos y piezas no funcionales.
- PETG y ABS: coste moderado, adecuados para piezas funcionales.
- Nylon: más caro y más difícil de imprimir, justificado para aplicaciones de ingeniería.
- Resina SLA: precio por mililitro superior al filamento FDM, con postprocesado obligatorio.
- TPU: precio similar al PETG, pero con mayor complejidad de impresión.
La dificultad también influye: materiales que requieren parámetros más exigentes, tiempos más lentos o mayor porcentaje de fallos incrementan el coste de producción aunque el material en sí sea barato.
Relleno, perímetros y altura de capa
El porcentaje de relleno interior (infill) afecta directamente al peso y al tiempo de impresión. Un relleno del 15 % es suficiente para la mayoría de piezas estructurales; aumentarlo al 50 % o más puede duplicar el coste sin una mejora proporcional en resistencia.
La altura de capa también es relevante: capas de 0,1 mm ofrecen mejor acabado pero tardan el doble que capas de 0,2 mm. Para piezas donde el acabado no es crítico, capas más gruesas reducen el precio.
Soportes y postprocesado
Las piezas con geometrías en voladizo requieren estructuras de soporte que luego se retiran manualmente. Este tiempo de postprocesado se incluye en el precio. Cuantos más soportes, mayor el coste de acabado.
Operaciones adicionales como lijar, pintar, insertar insertos roscados o aplicar acabados especiales tienen también un coste unitario añadido.
Cantidad: el efecto de la escala
La impresión 3D no tiene los drásticos descuentos por volumen de la inyección, pero sí hay eficiencia cuando varias piezas caben en la misma placa de impresión: el tiempo de preparación y configuración se reparte entre más unidades.
Para series de más de 10 unidades iguales, el coste por pieza suele ser entre un 10 y un 30 % inferior al de la unidad única. Para una guía más detallada, consulta nuestro artículo sobre cuánto cuesta imprimir en 3D.
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